Cata, memoria y paisajes embotellados
Una copa inclinada revela tonos dorados y verdes que recuerdan lomas calcáreas, brisas marinas y huertos vecinos. Al oler, aparecen recuerdos: hierba recién cortada, tomatera al sol, almendra fresca. Al probar, se entiende el viaje completo, desde la sombra del olivo hasta la mesa compartida.